A la hora de vender, comprar, o alquilar, nos enfrentamos hoy a un mercado convulso y complejo. He publicado, como ejemplo, en los últimos días artículos, sobre las mejores opciones de rentabilización de un bien patrimonial, a través de la ocupación o la licuación, del mismo. Rentabilizar mediante ocupación (Parte I); Rentabilizar mediante licuación (Parte II).
Por ello, recomiendo hacerlo mediante una agencia inmobiliaria. Hay un sector de la población que tiene aún cierto recelo hacia las inmobiliarias, por lo que mucha gente pregunta: ¿cómo encontrar una buena inmobiliaria?
A continuación explicaré cómo debe trabajar, en mi opinión, una buena inmobiliaria. Insisto, en mi opinión; aunque, si una agencia inmobiliaria no sigue estas pautas, deberemos tener precaución y vigilar que nuestra vivienda o nuestra solicitud se está atendiendo de forma adecuada
1) Una buena inmobiliaria… atiende esmeradamente
Es lo primero que se detecta: ….”me cogen el teléfono a la primera, me responden a los emails en el acto, son amables, si pido información me la envían y si quiero visitar el piso de nuevo me lo ponen fácil”. Las buenas inmobiliarias han entendido que comprador y vendedor son hoy las claves del negocio inmobiliario, y como tales hay que tratarles. Por eso dan respuesta inmediata
2) Una buena inmobiliaria… cuida su cartera
La agencia de calidad se esfuerza en encontrar “lo imposible”: el piso realmente vendible entre el montón de la oferta. Se podrá comprobar, que en su publicidad ofrece sus servicios a los propietarios, defendiendo su experiencia y solvencia. Es una agencia que no acepta el encargo de vender un piso cualquiera; se esfuerza por dar con los mejores. Esto es a su vez un buen indicativo para el comprador, pues le garantiza que ahí encontrará los mejores precios.
Como propietario, recibirá un trato exquisito pero muy claro: Le explicarán el proceso de venta, los pasos que seguirán, cómo establecer el precio. Si tiene que bajar, le explicarán exactamente cuánto y por qué. Tendrá una relación intensa con ellos, le mantendrán al día de cualquier oferta que se presente y se reunirán a menudo. Le detallarán su plan de acción para vender su casa, la publicidad que van a hacer, la audiencia de los medios en que se anuncian. Verá que se implican tanto como si fuera para ellos mismos en la venta. Eso, en definitiva es lo que uno quiere
3) Una buena inmobiliaria… está en internet
También se ve enseguida. Ofrecen sus servicios y muestran su cartera al público adecuado. En palabras de las mejores inmobiliarias, el 90% de las transacciones empieza hoy en internet.
4) Una buena inmobiliaria… se recicla
Están al día. Van a cursos y se actualizan. Saben cómo funciona internet y cómo usarlo para vender. Saben qué es un emailing y para qué sirve. Saben que un anuncio destacado en un listado se vende antes y me explican cómo se hace. Vender o no vender con exclusiva: Esa es la cuestión. Saben cómo hacer buenas fotos y cómo hay que presentar el inmueble para que no pase desapercibido. y casi lo más importante, disponen de datos actualizados y fiables del mercado para saber a qué precios se están vendiendo realmente las casas.
5) Una buena inmobiliaria… está acreditada
Es una empresa seria. Está inscrita en registros, colegios oficiales, asociaciones y por tanto documentarán sus credenciales, su antigüedad y sus referencias.
6) Una buena inmobiliaria… me tramita la hipoteca
Cada vez las inmobiliarias se están especializando en ofrecer servicios adicionales a lo que es la pura gestión de compra o venta. No dejan ningún cabo suelto.
Por ejemplo: La hipoteca es tanto o más difícil de cerrar que la propia venta, así que están preparados. Tienen bancos de confianza, acuerdos con oficinas y empresas de mediación hipotecaria. En resumen, me ahorrarán el angustioso periplo de ir de banco en banco y se asegurarán de que la operación no muera por el camino.