
Las Relaciones Intergeneracionales son muy importantes en el proceso educacional ya que las personas de mayor edad sirven como modelos de comportamiento transmitiendo normas, actitudes y valores morales a los miembros de otras generaciones.
Por lo general, y como es lógico, las primeras relaciones sociales se suelen dar dentro del entorno familiar y a menudo son los abuelos, las personas de mayor edad con las que el niño se relaciona. Esta interacción es de tipo bidireccional ya que ambas partes se implican en la relación y se benefician de los efectos positivos de la misma: los abuelos dan cariño, comprensión, cuida- dos, etc. y, al mismo tiempo, reciben compañía, amor y entretenimiento por parte de sus nietos.

Las relaciones entre distintas generaciones en cualquier etapa de la vida resultan gratificantes, al tiempo que posibilitan el desarrollo integral de la persona.
La base de toda relación, y en especial, de las intergeneracionales, consta de los siguientes valores:
-Interdependencia: las personas experimentan un sentimiento de responsabilidad compartida unas con otras.
-Reciprocidad: los integrantes de estas relaciones cuentan con la oportunidad de dar y recibir apoyo, como de enseñar y aprender.
-Valía Individual: todos los integrantes merecen ser respetados y cuidados, teniendo un derecho igualitario.
La depresión en las personas mayores, es cada vez mas frecuente, por lo que es de interés social, diseñar un programa de prevención psicológica dirigido a modificar falsas creencias hacia la vejez y así evitar que las personas mayores más vulnerables caigan en comportamientos de pasividad física y mental.
Si la persona mayor declina físicamente, ya no son portadores de lo que la sociedad levanta como modelos que giran alrededor del “tener”:
Belleza corporal, poderío físico, despliegue de objetos valiosos. Ya no son productivos, lo que equivale a no ser útiles. La tecnología rápidamente cambiante va reemplazando los “cuentos del abuelo” tan ricos en con- tenidos de experiencia vivida como en contacto afectivo. Ahora los niños están más atentos a la televisión y a la computadora o a los videos. Por otra parte, los mayores marcan y recuerdan el paso del tiempo que es inexorable y del cual ningún ser viviente puede escapar y esto causa primero molestia y luego desencadena angustia, temor a la vejez y a la muerte, y el temor genera hostilidad y negación. No queremos ver eso que genera miedo y que en gran medida está conformado por el desconocimiento. Y no olvidemos que dentro de la sociedad y formados por ella están los profesionales de la salud.