¿Hacia una sociedad más humana, longeva, activa y tecnológica? (4 de 4)
LAS EMOCIONES. LOS INDICATIVOS DE PERTENENCIA A UN ENTORNO

NUESTRAS EMOCIONES DEBEN AYUDARNOS A ENVEJECER BIEN

 

 

 

IMG-0942Este trabajo pretende dar a conocer la importancia de las emociones en la vida de las personas. Diversos estudios demuestran que tienen un papel fundamental en los procesos de adaptación, en la salud y en los procesos cognitivos.

Mi objetivo a la hora de plantearme la edición de este trabajo, consultado expertos (gerontólogos, geriatras, psicólogos, psicólogos clínicos, trabajadores sociales, coach) era que pudiera llegar a ser una herramienta práctica destinada a las personas mayores, sobre cómo trabajar las emociones en diferentes situaciones, y que permitiera aprender a conocerlas, a disfrutarlas, y también a gestionar las situaciones cuando no nos gusta cómo nos sentimos.

No pretende ser ningún manual, ni libro de autoayuda, ni nada parecido, sino una herramienta más, dado que sería muy difícil hacer un manual didáctico de algo tan subjetivo como las emociones. Siempre además como podréis apreciar en todos mis trabajos y trayectoria profesional para los adultos senior, son trabajos que rezuman, un enfoque positivo, y derribando los mitos y estereotipos asociados a las personas mayores: el anti edadismo; o como practico en mis campañas #ContraElEdadismo.

El proceso de envejecimiento (funcional, celular, molecular) es universal, irreversible, continuo, intrínseco y heterogéneo. Cada vez vivimos más años, y esto es en gran medida gracias a factores ambientales: estilo de vida, hábitos alimentarios, de ejercicio físico, y de gestión del estrés, entre otros. El reto, ahora, es asegurar la máxima calidad de vida durante el mayor número de años posible y, estoy convencido de que las emociones pueden tener un impacto significativo.

Este proyecto forma parte de mi compromiso para con los adultos senior, en la mejora de la calidad de vida de las personas y muy especialmente de las personas mayores, para favorecer su desarrollo integral como miembros activos de la sociedad.

De nuevo quiero agradecer a todos mis colaboradores, amigos, todo el trabajo y profesionalidad que están aplicando en el asesoramiento sobre este este proyecto, así como a aquellas personas e instituciones que se han implicado y están colaborando en el mismo.

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Desde hace ya algún tiempo , he visto con claridad, un binomio que me parecía esencial para el futuro de la atención, investigación e intervención con personas mayores: las emociones y su importancia en el envejecimiento. ¿Por qué?. Porque las emociones acompañan nuestra vida, porque vivir es sentir, porque son fundamentales para la adaptación, porque las emociones están íntimamente ligadas a la salud,…., y porque como pasa en la niñez, la adolescencia, la juventud y la fase adulta de nuestra vida, en el envejecimiento, las emociones son un aspecto fundamental. No hay vida sin emociones.

El trabajo que ahora irán teniendo en sus manos es fruto de un intenso trabajo de búsqueda, tanto propia, como con expertos en el ámbito de la salud emocional. Durante los meses que ha durado su desarrollo, a través de metodologías diversas, estoy intentando analizar y comprender el papel de las emociones en la vida de los mayores y durante el proceso de envejecimiento. Y para mi, es esencial que ese conocimiento (la relación entre las emociones y la salud, entre las emociones y el funcionamiento cognitivo,…) llegue a la sociedad; siendo esta red y este medio «mi granito de arena».

 

A veces en forma de artículos de investigación o de estudios para profesionales, otras en forma de actividades antiedadistas, desarrollos efr, para la conciliación de la vida laborar y familiar, o recopilatorio de ambas (experiencias con personas mayores, y estudios), como el que usted va a tener en sus manos. Detrás de estas páginas hay un reto de investigación y una voluntad de trasladar estos resultados a la sociedad.

“Nuestras emociones nos deben ayudar a envejecer bien”. Amigo, amiga está usted en un buen momento para prestar atención a las suyas. En las siguientes páginas encontrará algunas ideas sobre cómo hacerlo.

Por eso a través de este trabajo y basado en la evidencia empírica aportada por la investigación, he pretendido plasmar de una manera diferente, el conocimiento adquirido. He querido hacer una recopilación practica, que sirva a las personas mayores a vivir mejor, al menos ese es nuestro objetivo.

Y lo he intentado hacer a través de tres pasos fundamentales: El primero acercándome a mis propias emociones. Permitirme conocerlas, saber que existen, reconocerlas, ponerles nombre y, si es posible, apellido.

El segundo paso fundamental, aprender a disfrutar. Vivir es más agradable cuando tenemos experiencias que nos proveen alegría, satisfacción y felicidad. Para seguir “enganchados a la vida”, viviéndola, aportando a los demás,…., las emociones son fundamentales, y de esto trata la segunda parte de este trabajo.

En la vida hay veces que no nos gusta lo que sentimos o cómo nos sentimos. El tercer paso, habla de cómo “gestionar” nuestras emociones. De cómo examinar lo que pienso, de cómo “regular” (de cómo ver las cosas desde otra perspectiva, de que puedo hacer para cambiar una situación, de cómo resolver mis problemas,….), de cómo podemos, en definitiva, ser un poco más felices.

Siempre digo, que venir a trabajar es un disfrute, he tenido la suerte de “juntarme” con un grupo de personas que somos muy de disfrutar de “todo”, nos ayudamos, nos apoyamos, nos aprovechamos de las distintas perspectivas que sobre un mismo tema, tenemos unos y otros; y por eso espero, de todo corazón, que este trabajo le sea útil en su vida diaria y le aporte herramientas, ese es nuestro objetivo, para poder vivir un poco mejor.

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Seguiré un sistema o método de trabajo que se puede resumir en el siguiente índice:

  1. LAS EMOCIONES. LOS INDICATIVOS DE PERTENENCIA A UN ENTORNO

1.1. Vive, siente!.

1.2. Las emociones cuando envejecemos.

1.3. ¿Porqué es importante conocer nuestras emociones?.

  1. ACERCARME A MIS EMOCIONES

2.1. Ser consciente con mis emociones.

2.2. Cuatro pasos para conocer mis emociones.

Primero: Las sensaciones del Cuerpo.

Segundo: Poner nombre a lo que se siente.

Tercero: Comprender la emoción.

Cuarto: Aceptar lo que se está sintiendo.

3. LLENAR MI VIDA CON EMOCIONES QUE ME AYUDEN A DISFRUTARLA

3.1. Disfrutar con las actividades que me gustan y llenan.

3.2. Disfrutar de la Vida en compañía de otras personas.

3.2.1. Cuidar las relaciones con los demás.

3.2.2. Hacer nuevas amistades.

3.3. Disfrutar el “aquí” y el “ahora”.

  1. CUANDO NO ME GUSTA COMO ME SIENTO

4.1. Examinar mis emociones.

4.2. Regular las emociones.

4.2.1. Buscar solución a los problemas.

                        4.2.2. Si ya no puedo hacer mas para cambiar el problema: ¡ Puedo cambiar yo!.

Las emociones están de moda. La inteligencia emocional, la educación emocional, la salud emocional; ocupan el interés de científicos, padres y maestros y, también de expertos en envejecimiento.

Desde hace algún tiempo, se han ido acumulando pruebas que resaltan la riqueza de las emociones a medida que envejecemos. Nuestra vida emocional se hace más compleja y llena de matices a medida que pasan los años. Lo sentimientos nos ayudan a adaptarnos a los cambios que nos va deparando la vida y también influyen sobre nuestra salud.

Estas cuestiones han de ser conocidas y, aún más, aprovechadas, por las personas que quieren sacar más partido a sus vidas a medida que envejecen. Este trabajo se ha redactado para personas que quieren envejecer bien, aprovechar las oportunidades que surgen para mejorar su vida y aprender como hacerlo.

En primer lugar, mi esfuerzo se dirige a intentar transmitirles la importancia que las emociones tienen para su vida. Las emociones nos conectan con la vida, son señales de que “estamos en el mundo” y nos dan pistas para continuar por “el camino que elegimos”.

Si queremos envejecer bien, hay que saber aprovechar nuestras posibilidades y las oportunidades que nos ofrece el mundo en el que vivimos. Todo esto es más fácil si sabemos entender nuestras emociones y aprovechar las pistas que nos aportan para actuar en la dirección más adecuada para nosotros.

Este recopilatorio que tiene en sus manos trata precisamente de explicar, de un modo claro y sencillo, la importancia de prestar atención a lo que sentimos para mantener e incluso mejorar la calidad de nuestra vida a medida que vamos cumpliendo años, nunca “dejarnos llevar”, “porque ya somos mayores”.

Pero saber no basta, hay que aplicar lo aprendido a nuestra vida cotidiana. En otras palabras, no basta solo decir lo que hay que hacer sino también cómo se puede hacer. Por eso, en segundo lugar, en este trabajo se ofrecen soluciones para saber reconocer nuestras emociones, ponerles palabras, comprender su conexión con nuestras experiencias y acciones y aprender cómo nos pueden ayudar a estar más vivos, más en contacto con la vida, más satisfechos. Para ello, se han incluido testimonios de personas mayores, obtenidos en trabajos anteriores.

Sabemos que planteamos un tema interesante, pero también complejo, que no es fácil aplicar a nuestras vidas. Nuestra intención es que usted otorgue a los sentimientos la importancia que tienen para envejecer bien.